MITOS, LEYENDAS GRIEGAS Y TRADICIONES YORUBAS III
Mitos, leyendas griegas y tradiciones Yorubas. El origen mitológico
del
mundo según la Grecia antigua. Puntos en común con la cultura yoruba.
Por Joaquín Jiménez (corresponsal en Granada, España).
Cuenta la mitología, que antes de la creación del mundo existía el
Caos, el agua, la tierra y el aire, o
sea, los elementos que forman al mundo estaban revueltos. Poco a poco
estos elementos se fueron
separando y se formó la Tierra y el Cielo. En esta época el mundo,
estaba poblado por divinidades
terribles: los titanes y los cíclopes. Los titanes eran gigantes, con
una extraordinaria fuerza, y los
cíclopes eran seres salvajes con un solo ojo en medio de la frente.
Sobre el universo reinaba Cronos
o el Tiempo, quien tomó por esposa a la reina Rhea, sobre su
felicidad pesaba una amenaza, a
Cronos le habían predicho que sería destronado por uno de sus hijos y
que este sería el dios
soberano del mundo, fue entonces cuando decidió comerse a sus propios
hijos. Se apoderaba de
ellos, apenas nacidos y se los comía sin piedad alguna. Un día nació
el pequeño Zeus, jamás Rhea
había tenido un hijo tan bello, acongojada por el destino que le
esperaba al pequeño decidió
salvarlo. Cogió una pesada piedra y la envolvió entre paños y
meciéndola como si fuera un niño se
la entrego a su esposo Cronos. Era la hora de la cena y Cronos tenía
mucha hambre, tomó el
envoltorio de manos de Rhea y en la penumbra de la noche se tragó la
piedra y los paños.
El culto africano dice que Olorum se mezcla con Odudúa, los elementos
del espacio exterior se
unen para dar nacimiento a Iemanjá (el agua) y Orungan (la tierra).
De la unión de éstos nacen los
Orixás (elementos) y la vida.
Rhea tomó a su hijo y huyó con él, protegida por las sombras de la
noche. Llegó a la isla de Creta
donde ya había pensado refugiarse, ya que sus habitantes sentían
hacia ella una gran veneración.
Caminó hasta el centro de la isla y un espeso bosque se internó en
una gruta profunda, sus paredes
estaban cubiertas de fresca hiedra.
- Querida hiedra - suplicó la diosa -
Extiende tus ramas y oculta la entrada
- la hiedra empezó a crecer hasta ocultar la entrada de la cueva -.
Rhea llamó después a las ninfas del bosque y les confió a su hijo -
cuiden de él - les recomendó,
besó la cabeza del niño y se marchó. Las ninfas le prepararon una
cuna de oro y acostaron al niño,
después llamaron a Amaltea, que era una cabra blanca, para que lo
amamantara. Las abejas
destilaron una dulce miel para el recién nacido, las palomas le
llevaron en su pico la ambrosía, el
alimento de los inmortales y un águila de alas inmensas, era la
portadora del néctar, la bebida de los
dioses. Una de las ninfas, le fabricó al niño una pelota de oro, que
al lanzarla al aire brillaba.
Cuando Zeus lloraba o gritaba, llamaban a los sacerdotes,
los «coribantes», que danzaban a la
entrada de la cueva golpeando sus espadas contra sus grandes escudos
de cobre, este ruido hacía
que Cronos no oyera los gritos del niño.
Así Zeus creció sano y fuerte, llegando a la edad adulta. Se hizo
pasar por un sirviente y le
administró a su padre Cronos un poderoso medicamento mezclándolo en
el vino, esto hizo que
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Cronos vomitara y así fue como los hermanos de Zeus salieron de nuevo
al mundo, al igual que la
piedra: Poseidón, Hades, Vesta, Hera y Démeter.
Esta leyenda es muy parecida al nacimiento de Xapaná donde su madre
Naná, lo abandona y lo cría
Iemanjá. Más tarde será cubierto de rafia (palmera africana) para
ocultarse del sol, pues su piel es
muy delicada y sufre de quemaduras.
Se unieron los tres hermanos: Zeus, Poseidón y Hades contra su padre
Cronos y los titanes. Zeus
también llamó en su ayuda a los cíclopes, quienes tenían una fragua
en el centro de la tierra, donde
trabajaban los metales, custodiados por tres enormes gigantes. Si le
ayudaban a derrotar a los
titanes, al finalizar la guerra, los recompensarían librándolos de su
prisión subterránea. Aceptaron
los cíclopes y los gigantes, se armaron y salieron a la superficie de
la tierra. Los dos ejércitos
enemigos lucharon furiosamente, mezclándose entre una tempestad de
piedras, lanzas, flechas y
saetas, saliendo vencedores los cíclopes. Terminadas estas grandes
guerras los tres hermanos se
repartieron las diferentes regiones del Cosmos, a Hades le
correspondió reinar en las entrañas de la
tierra, dios delos funerales y la muerte. A Poseidón, le correspondió
reinar sobre el mar y todas sus
criaturas y a Zeus el dominio del cielo. Desterraron a los titanes y
establecieron su morada en la
cima del Monte Olimpo. El Olimpo es la montaña más alta de Grecia y
está situada entre
Macedonia y Tesalia, coronada por nubes, donde existe la eterna
primavera, el aire es siempre tibio
y la luz brilla con toda su pureza.
El alimento de estos dioses era la ambrosía y la bebida era el
néctar. Este alimento y bebida
recreaban los sentidos, embalsamaban los aires, daban la juventud y
la dicha y aseguraban la
inmortalidad. Desde un trono de marfil, Zeus gobernaba, cuando algún
suceso lo contrariaba, el
dios montaba el cólera y una gran cantidad de nubes invadía el cielo,
ocultando la cima del Olimpo,
lanzaba sobre la tierra descargas de lluvia, relámpagos y sonoros
truenos. Disminuida la ira del
dios, el viento se calmaba y aparecía la ninfa Iris, mensajera
divina, colocando en la bóveda del
cielo su banda de siete colores: el arco iris, anunciando así el buen
tiempo.
Zeus manifestaba de esta manera a los hombres, su poder supremo y
sabían que debían temer la
cólera y los testigos del dios. En el Olimpo, donde vivían los demás
dioses, la vida era tranquila y
plácida. Por las mañanas, la Aurora, abría las puertas del palacio y
una hermosa luz se difundía por
el cielo. Los dioses se levantaban e iban a reunirse al salón del
trono, encontraban una mesa
ricamente preparada donde comían la ambrosía y bebían el néctar.
Hebe, la diosa de la juventud,
ofrecía la bebida a los dioses y todos los que la tocaban con sus
labios no envejecían.
Estos dioses tienen la similitud de las funciones de Xapaná, Zapatá
el del cementerio y los muertos.
Belujá los montes, y Jubeteí la playa. En cuanto a la bebida, el
néctar de los orixás es el vino de
Palma y la miel. Los rayos y truenos son asimilados a Xangó, el dios
del fuego, la calma de los
vientos es Oiá y el arco iris, Oxúm Maré.
Zeus construyó aquí el palacio real, y formó el consejo de los dioses
y desde entonces se llamaron
dioses olímpicos que estaban conformados por seis hombres y seis
mujeres: Zeus, es el rey,
controla el trueno y los fenómenos atmosféricos; Poseidón, que tenía
el dominio del mar y sus
criaturas era hermano de Zeus; Arés, dios de la guerra; Helios, dios
del sol, la luz, la música y las
curaciones; Hermes, el mensajero; Hefestos, dios del fuego, el
forjador de los metales; Hera,
esposa de Zeus; Atenea, diosa de la sabiduría, hija de Zeus;
Afrodita, diosa del amor y la belleza;
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Démeter, diosa de la agricultura; Artemisa, diosa de los bosques y la
caza; Hestía, dios del hogar
doméstico y el fuego sagrado.
En otro palacio alejado del de Zeus, habitaban los ministros del
Destino, llamados las Moiras que
eran tres: Cloto, Laquesis y Atropos. Este palacio era de bronce y en
sus muros, estaba grabado el
destino de los hombres y el camino de los astros. Cloto era la Moira
más joven y sostenía la rueca
en que se hilaban los destinos humanos, Laquesis, la segunda volteaba
el huso y Atropos, cortaba el
hilo de la existencia con unas tijeras de oro. Tejían con hebras de
lana blanca, mezcladas con hilos
dorados y negros señalaban una vida breve y de dolor. Cuando la vida
llegaba a su fin, la hebra se
cortaba y alguien moría en la tierra.
Otro ministerio del destino, aún más poderoso que las Moiras, es la
Necesidad, diosa absoluta, a la
que el mismo Zeus obedecía, esta diosa tiene un huso de diamante, una
de sus puntas toca el suelo
y la otra se pierde en el cielo. Los griegos la llamaron Ananké.
Un día Zeus, pensó que una esposa podría alegrar su vida en el gran
palacio. Descendió a la tierra
donde vivía una hermosa diosa llamada Hera, para enamorarla recurrió
a su acostumbrado recurso
de la metamorfosis, desató una tormenta y se convirtió en una especie
de ave parecida a la tórtola
refugiándose a los pies de Hera. Compadecida la diosa del pobre
animal, lo recogió y lo puso en su
pecho para darle calor, pero Zeus le pidió que fuera a su esposa. Se
celebraron las solemnes bodas,
asistiendo todos los dioses hombres y animales, Hermes sirvió de
mensajero para citar a tan
importante fiesta. Así la bella Hera se convirtió en la reina del
Olimpo. Zeus y Hera procrearon
varios hijos, el ingenio de Zeus y el poder de este de cambiar su
apariencia lograron poblar la tierra
y el cielo de los dioses y semidioses.
LOS DOMINIOS DE HADES, EL INFRAMUNDO
Hades, peleó a favor de su hermano Zeus, en la guerra contra su padre
Cronos y los titanes. Su
reino estaba en lo más profundo de la tierra. Se le representa
sentado en un trono de ébano, su
cabeza cubierta con el casco que le regalaron los cíclopes, lleva una
barba espesa y su rostro es
severo. Su imperio se dividía en dos grandes zonas, el Averno o
Infierno y los Campos Elíseos.
El Averno estaba dividido en tres recintos: el primero era el Erebo
donde vagaban las almas
errantes, aquí moraban las Furias y el Cerebro guardaba las puertas
del recinto; el segundo
era el Báratro en este lugar se castigaban los crímenes y el tercero
era el Tártaro que era la
prisión de los dioses, aquí fueron encerrados los dioses antiguos
arrojados del Olimpo junto
con los Cíclopes.
Los campos Elíseos era la región de las sombras bienaventuradas,
reinaba la eterna primavera y la
tierra es siempre fértil. Aquí se disfrutaban los placeres que más
habían gustado en la vida. La
ambición, la avaricia, la envidia, y todas las malas pasiones que
tenían los mortales, no podían
alterar la calma y la tranquilidad de los habitantes de los Campos
Elíseos.
Zeus - para unos Xangó y sus doce consejeros de la ciudad de Oios.
Para otros, Oxalá el orixá
supremo.
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Poseidón - Olokum. Las profundidades del mar junto con Naná. Sobre el
mar Iemanjá, la madre de
la vida.
Arés - Ogún, orixá de los metales y la guerra.
Helios - Oxalá, orixá de la luz y el mundo.
Hermes - Exú, Bará el mensajero de los orixás.
Hefesto - Un pasaje de Ogún, el herrero, el forjador de los metales.
H
era - Iemanjá, la esposa de Oxalá y madre de la vida.
Atenea - Naná, la más sabia de los orixás.
Afrodita - Oxúm, el orixá del amor y la belleza.
Démeter - Otim, la de las cosechas y las comidas.
Artemisa - Oiá, la guerrera y cazadora.
Hestía - Obá, la mujer del hogar.
Cronos - Tempo, el orixá del tiempo en algunos Candomblés.
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ANEXO 3
VOCABULARIO:
Abó Adié: Gallina
Abó: Carnero
Abebé: Abanico
Aberinkulá: Una persona o
cosa no iniciada
Abure: Hermano, hermana
Adé: Corona
Afefé: Viento
Agó: Pedir permiso, tocar a
una puerta
Agogó: Campana, hora
Agoya: Entre
Aikú: Salud, larga vida
Ayuba: Nosotros le
saludamos....
Akukó: Gallo
Ala: Tela blanca
Ala: Sueño
Alagba, Agbalagba:
Respetado
Aleyo: Intruso, extraño
Aná: Camino
Ara: Trueno
Arayé: Envidia, mala fe
Arun: Enfermedad
Achá: Cigarro, tabaco
Aché: Así sea, El Poder
Espiritual del Universo,
Talento
Achelú: Policía
Acheogún Otá: Victoria Sobre
Enemigos
Achere: Maraca, maruga
Acho: Tela
Ataná: Vela
Awó: Secreto
Ayán: El Orisha de los
Tambores
Babá: Padre
Babalawo: Padre de los
Secretos
Babalocha: Padre de Orisha,
Sacerdote
Busi: Bendecir
Didé: Levántese
Dudu: Obscuro
Egun: Los Muertos
Eiyele: Paloma
Ejá: Pescado
Eje: Sangre
Ejo: Caso de Cortes
Ekó: Harina de maíz
Ekú: Jutía, Hutía
Ekún: Leopardo
Ekpó: Aceite de Palma
Ení: Estera
Ení: Persona
Ese: Pie
Eyín: Huevo
Fe: Amor
Foribale: Postrarse para
saludar
Fun: Para, dar
Funfún: Blanco
Gbogbo: Todos
Gidigidi: Mucho
Iñá: Fuego
Ibú: Arroyo, río
Ibaé Bayé T'orún: Descanse
en Paz (Saludo a los muertos)
Igba: Calabaza
Ikú: Muerte
Ilé: Casa
Ilé: Tierra, suelo
Ilekún: Puerta
Iré: Bendiciones
Irawo: Estrella
Ichu: Boniato africano
Iworo: Sacerdote
Iyá: Madre
Iyalocha: Madre de Orisha,
Sacerdotisa
Iyawó: Esposo/Esposa
Kosí: No haya
Kunlé: Arrodillarse
Lo: Ir
Maferefún: Alabado sea...
Mi: Mi
Mo: Yo
Moducué: Gracias
Moforibale: Yo te saludo
postrándome
Moyuba: Yo te saludo
Nlo: Va
Obá: Rey
Obí: Coco, Nuez Obí Kola
Obirín: Mujer
Odo: Río
Ododó: Flor
Ofún: Yeso (hecho de
cáscaras de huevo)
Ofo: Pérdida
Ogun: Brujería
Okún: Mar, Océano
Oke: Montaña
Oko: Hombre, esposo
Olo: Dueño, el poseedor...
Oluwo: Señor de los Awos
(Babalawo que previamente
fue un sacerdote de los
orishas)
Omí Dudu: Café
Omí: Agua
Omo: Hijo, niño
Ona: Camino
Oni: Dueño de...
Opolopo: Suficiente
Orí: Cabeza
Orí: Manteca de Cacao
Orún: Cielo, Paraíso
Orún: Sol
Oshe: Hacha doble
Osogbo: Influencia negativa
Otí: Ron
Owó: Dinero
Owú: Algodón
Oyín: Miel
Chiché: Trabajo
Surefun: Bendecir
Temí: Mi, mío
Tie: Tu, su
Timbelese: Al pie de...
Tobí: Que parió
Tutu: Fresco
Wa: Ven
Waní: El que viene
Yeye: Mama
Yuba: Saludo
(el saurio)
Bibliografía:
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Conferencia/ Documento
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Religión. La Habana: ISEBIT, 2001.


Theo dijo
Te agradesco por tu esfuerzo, sigue contandonos mucho más, me gustaria saber si tienes algo de refranes griegos o proverbios.
atte.
Theo Homo
15 Enero 2007 | 03:31 PM